Colombia-UE: La ganadería amenazada

Colombia-UE: La ganadería amenazada

Carlos Tobar, Diario del Huila, Neiva, marzo 16 de 2010

Oculta en medio de las noticias de la contienda electoral, se ha abierto una aguda polémica por los términos de la negociación del sector ganadero en un TLC con la Unión Europea. Dimes y diretes van y vienen entre representantes de los distintos sectores del gremio, productores de carne y leche, estos últimos los más afectados, quienes elevan su voz airada contra el acuerdo comercial.

Para dimensionar la gravedad de lo negociado, veamos las aseveraciones del señor Lafaurie, presidente de Fedegán: “El equipo negociador hizo un mal trabajo. Defraudaron nuestra confianza y las expectativas que teníamos puestas en ese acuerdo. No lograron hacer valer la capacidad ofensiva (?) del sector cárnico, y lo que es más grave no obtuvieron la defensa del subsector lácteo frente a la posición desmedida de la UE por asegurarse el mercado colombiano con subsidios a la exportación y ayudas internas a los productores.” (!) “Estaban más preocupados por obtener resultados en temas como la contribución cafetera, mejores condiciones para el banano y el mantenimiento del Plan Vallejo (draw back) y zonas francas…”

Las acusaciones del gerente de Colanta, Genaro Pérez, contra el presidente de Fedegán como corresponsable del mal arreglo, son de tono mayor. Similares expresiones se han escuchado de parte de representantes del sector industrial y de los ganaderos productores, el eslabón más débil de la cadena. Las explicaciones son francamente ridículas, como que por ejemplo “hasta el Presidente Uribe fue engañado”.

El meollo de la controversia estriba en que cuando entre en vigencia el acuerdo, la Unión Europea podría vender 4.000 toneladas de leche en polvo al año en Colombia, que equivalen a unos 30 millones de litros, con arancel del cero por ciento; cantidad que aumentará en un 10% anual hasta llegar a un escenario de desgravación total en una década. Basta conocer las condiciones de sobreoferta interna de leche aunada a las políticas ruinosas de precios que soportan los ganaderos nacionales, para comprender que en una o dos situaciones sucesivas de crisis, la casi totalidad de los productores estarían abocados a la quiebra con las consecuencias subsiguientes sobre la industria nacional, que quedaría amarrada a la oferta monopólica externa, y la presión alcista sobre el precio final de venta a los consumidores por la misma razón.

Definitivamente el tema del libre comercio en los términos en que lo ha estado negociando el gobierno de Uribe, es nocivo para la producción nacional que se verá avasallada por la competencia ventajosa y desleal de productores extranjeros de los países desarrollados, altamente subsidiados por sus gobiernos. Tal y como lo ha señalado, de manera reiterada, el senador Robledo, las negociaciones de acuerdos de libre comercio solo serán beneficiosas si se tienen presentes los intereses de los sectores productivos nacionales, que en primerísimo lugar aspiran a contar con la seguridad del mercado interno.

Con estos acuerdos en muy poco tiempo, Alemania nos inundará de café, dado que este país por los intríngulis del comercio internacional es ya uno de los principales exportadores del grano, sin producir una sola pepa. Manes del libre comercio.


  Source: RECALCA