Los gobiernos europeos han pagado cerca de 3.500 millones de euros a inversores extranjeros privados de acuerdo con una cláusula existente en los tratados de comercio internacional, según la organización Amigos de la Tierra.
Europa y EEUU se disponen a aprobar este año el área de libre comercio más grande del mundo con el TTIP, acuerdo cuyas negociaciones se realizan al margen de la opinión pública a pesar de suponer un impacto en sectores fundamentales como el trabajo, la sanidad o la alimentación.
La clase política que hoy gobierna nos ofrece un nuevo contrato social, el TTIP. No se nos explica en qué consiste este acuerdo, creen que es mejor que ignoremos las obligaciones que implica el TTIP, su negociación es secreta y durante los próximos 30 años no se harán públicos los acuerdos.
Una nueva vuelta de tuerca se cierne sobre las políticas agroalimentarias en Europa. Se trata del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea, más conocido como TTIP, la alargada sombra del agronegocio que se extiende del campo al plato.
Ya tenemos en casa el caballo de Troya, se requiere información, acción y respuesta porque, no se trata de un enfrentamiento entre EEUU y Europa, sino un abuso del poder corporativo y multinacional frente a la soberanía democrática.
El verdadero objetivo del TTIP no es estimular el comercio eliminando los aranceles entre EEUU y UE. La principal finalidad es eliminar las “barreras” reguladoras (es decir, derechos y conquistas sociales) que limitan los beneficios potenciales de las grandes corporaciones.
La Alianza 19/20 vuelve a salir a la calle tras la huelga general del 15 de diciembre contra las medidas de austeridad y la negociación del tratado de libre comercio entre la UE y Estados Unidos.