El TiSA, con el pretexto de expandir el comercio internacional de servicios, en realidad pretende eximir a las corporaciones proveedoras de servicios transnacionales de las diferentes regulaciones nacionales y locales, que consideran onerosas e innecesarias.
TISA tiene como objetivo borrar todas las fronteras nacionales de los llamados países ‘periféricos’ en el mundo: la globalización. El gran capital financiero que opera a escala global pretende ampliar los márgenes de las ganancias de los inversionistas de los países llamados ‘centrales’.
El Consejo de los Canadienses le ha pedido a su Primer Ministro, Justin Trudeaux, que Canadáse retire de la negociaciones del TISA, entre otras razones, porque allí se negocia un tratado que persigue privatizar los servicios de agua y saneamiento, la desregulación de los servicios financieros, la creación de obstáculos para la generación y uso de la energía renovable, atentados contra la privacidad, reducción de los los derechos de los migrantes, buscando además la tercerización de servicios de salud.
Redes-AT Uruguay y el Trasnational Institute de Países Bajos presentan un nuevo material de análisis sobre el TISA y su impacto en las empresas del Estado, a partir de las experiencias de Uruguay y posibles aprendizajes para otros países del sur global.
El Parlamento Europeo podría estar en vías de ratificar un acuerdo que es ilegal, además de faltar a su deber de asegurar que los tratados europeos respetan los principios fundamentales y leyes de la UE.
Al igual que con el TPP, diversas instituciones y expertos están generando interesantes análisis sobre los potenciales impactos del TISA, el acuerdo sobre comercio de servicios que tiene como objetivo último desregular el 70% de la economía mundial.
Continuamos con extractos del análisis del Anexo sobre Comercio Electrónico del TISA (fitrado por Wikileaks a inicios del 2016), elaborado por Buruc Kilic de Public Citizen y Tamir Israel de la Canadian Internet Policy & Public Interest Clinic.
Es irónico pero Noruega, el país que en el marco de las negociaciones del TISA ha impulsado la elaboración de un Anexo que va en contra de los esfuerzos por reducir las causales del Cambio Climático.