La compañía estadounidense Legacy Vulcan notificó hace dos meses la intención de someter una reclamación contra México a arbitraje en relación con sus inversiones en yacimientos de piedra caliza y al amparo del Capítulo XI del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
El secretario de Economía, Ildelfonso Guajardo, confirmó que la firma del Tratado entre México, Estados Unidos y Canada (T-MEC) será el próximo 30 de noviembre en el marco de la reunión del G-20, que se llevará a cabo en Bueno Aires, Argentina.
Canadá apoya la eliminación del sistema privado de resolución de controversias entre Estado-Inversor – ISDS – en el nuevo acuerdo con EEUU y México pero persiste en mantenerlos en otros acuerdos, como en el CETA.
Cuauhtémoc Cárdenas salió a advertir que el acuerdo “cancela la posibilidad de que nuestro país modifique las regulaciones que rigen telecomunicaciones, transporte, infraestructura e hidrocarburos.
Con este acuerdo, EEUU extiende su política comercial proteccionista hacia sus socios de América del Norte. Pero ¿beneficia a México? Herrera de la Fuente piensa que fue una extensión y profundización de lo malo preexistente.
La firma del acuerdo USMCA no es una buena noticia para México. Trump logró un acuerdo en el marco de la guerra comercial de EU contra China, que permitirá a las empresas multinacionales colocarse por encima del estado en futuras controversias jurídicas.
Hoy la clase obrera mexicana sufre los efectos de décadas de subdesarrollo, producto de los efectos combinados del corporativismo en la política laboral y el neoliberalismo en la política económica.