Un nuevo estudio del CEO al que 'Público' ha tenido acceso en primicia en España alerta del peligro de forzar a los poderes públicos a tener en cuenta las "sugerencias" de las grandes corporaciones, tal y como pretende hacer el tratado UE-EEUU.
Se les conoce como TTIP, TAFTA, TISA , ACS, ATCI (Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión) , GMT, CETA, y con otros muchos nombres y siglas. Esto se hace para que no se entienda nada y para que los ciudadanos se desinteresen de lo que está en juego.
La campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile (YNQT) impulsa la interpelación directa a parlamentarios sobre el TPP con el fin de saber su voto y ubicarlos en lista "Verde" o "Roja".
El gobierno de Chile suscribió un acuerdo internacional denominado TPP entre doce países del Pacífico, hecho a espalda de la ciudadanía según han denunciado numerosas organizaciones en Chile y que beneficia a los intereses de transnacionales.
La reciente conclusión formal de las negociaciones del megatratado Transpacífico (Acuerdo de Asociación Transpacífico, TPP por sus siglas en inglés) pretende y apunta a alcanzar metas que el capital trasnacional ha perseguido desde la década de los ochenta.
Los ‘lobbies’ ejercen una enorme influencia mientras la UE aún no ha analizado con rigor los riesgos del tratado para las pequeñas y medianas empresas.
La perdida de protagonismo de los países más pobres, el acceso a los medicamentos o las cláusulas no vinculantes para el desarrollo sostenible son ejemplos de los riesgos que entrañaría para los ODS la construcción de un gran bloque comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea.