El Parlamento Europeo aprobó este jueves una resolución para suspender parcialmente el Acuerdo de Asociación comercial con Israel. Con 305 votos a favor, 151 en contra y 122 abstenciones, la cámara legislativa ha decidido apoyar la propuesta de Ursula Von Der Leyen, presentada un día antes, en la que se inscriben una serie de medidas para presionar al gobierno israelí a parar la guerra en Gaza.
En su discurso sobre el Estado de la Unión SOTEU 2025, Ursula von der Leyen ha anunciado la suspensión parcial del acuerdo comercial UE-Israel. La Comisión Europea ha propuesto frenar pagos y limitar el comercio con Israel. Además de la suspensión del apoyo bilateral a Israel, Von der Leyen dijo que propondrá sanciones contra los ministros extremistas y los colonos violentos.
La presidente de la Comisión Europea advirtió que “la hambruna provocada por el hombre nunca puede ser un arma de guerra”. En este sentido, Úrsula anunció una serie de “medidas para avanzar” que incluyen suspender parcialmente el Acuerdo de Asociación en materia comercial.
Un grupo de 110 exeurodiputados ha reclamado a la presidenta de la Comisión Europea y a la Alta Representante de la UE la suspensión total del Acuerdo de Asociación con Israel en respuesta a sus acciones en la Franja de Gaza. Los firmantes advierten que, de no actuar, la Unión Europea podría incurrir en una “inacción culpable” y convertirse en cómplice de crímenes de guerra.
Esquerra Republicana (ERC) insta al Gobierno a que fomente en el marco de la Unión Europea el embargo completo de armas a Israel y la pausa del acuerdo de asociación con este país debido a la intensificación del conflicto en Gaza, ya que consideran inaceptable la ‘impunidad’ frente a los delitos en dicha región.
El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, exigió que la UE congele la parte comercial de su acuerdo de asociación con Israel, que está incumpliendo sus obligaciones en la Franja de Gaza, que enfrenta un desastre humanitario.
El deber de vigilancia se convierte en una palanca imprescindible para que acuerdos comerciales, como el entre la UE y Marruecos, no se limiten a intereses económicos, sino que también generen avances concretos en materia social y medioambiental.
La creciente liberalización del comercio de productos agrícolas entre Marruecos y la Unión Europea, en particular en lo que respecta al tomate, ha dado lugar a la aparición de un modelo agrícola intensivo con graves consecuencias sociales y medioambientales.
La Relatora Especial de la ONU para Palestina, Francesca Albanese, confirmó el martes que la Unión Europea está "legalmente obligada" a suspender el Acuerdo de Asociación con Israel.