El acuerdo entre la UE y Marruecos favorece a grupos de presión y actores poderosos, margina a los agricultores europeos y al pueblo saharaui y no cumple el derecho internacional.
La Comisión Europea admitió a trámite una iniciativa ciudadana europea (ICE) que exige «la suspensión total» del acuerdo de asociación entre la Unión Europea (UE) e Israel «en vista de las violaciones de los derechos humanos» por parte de ese país.
Organizaciones europeas que representan a productores de frutas y hortalizas han alertado sobre la propuesta de la Comisión Europea para revisar el Acuerdo de Asociación UE-Marruecos, junto con un nuevo acto delegado sobre el etiquetado de origen.
Se produjo la reunión conjunta entre el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y el Reino Unido, celebrada el miércoles en el Estado de Kuwait, en presencia del ministro de Estado de Comercio del Departamento de Negocios y Comercio del Reino Unido, Chris Bryant.
La Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex) comparte el rechazo en el Congreso de los Diputados a la modificación del Acuerdo de Asociación UE-Marruecos para incluir los cultivos procedentes del Sáhara Occidental con trato arancelario preferente.
Está carta pretende que el Consejo de ministros de exteriores de los países miembros de la UE, que se reúnen hoy, 20 de octubre, en Luxemburgo para debatir una medida de enorme trascendencia: aprueben, por lo menos, la suspensión parcial del Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel.
ECVC denuncia las medidas adoptadas por la Comisión Europea y el Reino de Marruecos con respecto al acuerdo comercial entre la UE y Marruecos, ya que intentan a toda costa proteger los intereses de un puñado de empresas transnacionales e inversores extranjeros a expensas del pueblo saharaui y de lxs campesinxs marroquíes y europexs.
Las organizaciones agrarias denuncian que este nuevo acuerdo entre la Unión Europea y Marruecos establece que las pruebas de origen y el etiquetado de los productos indicarán la región de producción (Dajla y El Aaiún). El sistema propuesto crearía un nuevo código o designación que presenta los productos prácticamente como marroquíes, lo que podría generar confusión entre los consumidores.
En una audiencia en el Parlamento Europeo a principios de esta semana, los legisladores expresaron su indignación por cómo la Comisión los eludió para impulsar un nuevo acuerdo que cubre el Sahara Occidental ocupado, en violación de las sentencias del Tribunal de Justicia de la UE.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha pedido a la comunidad europea que rompa todos los acuerdos de asociación con Israel e imponga sanciones, como ha hecho con Rusia en la invasión de Ucrania.